El ahorcado más bello del mundo November 28
Por: Javier Payeras
publicado en periódico impreso Siglo XXI, 28 de noviembre de 2004.
El policiaco es un género que sin dosis de humor se convierte en algo sin sustancia. Es una fórmula de la fantasía más literaria y de la más literaria fantasía. Sobre todo cuando envuelve al más sórdido de los ambientes, el medio literario de provincia.
Una historia: Eduardo Torres, bardo tropical, escritor publicado en editoriales escolásticas europeas, ninguneado en su paisito por el latifundio cultural modernista (¿modernista?); aparece ahorcado en la Plaza Central. Nada demasiado raro.
Lo extraño es que lo haya hecho en el justo momento en que su nombre está entre los propuestas para el premio Nobel. Todo ello deshila una investigación de parte de una serie de testimonios con personas del medio cultural, algunos despotricando contra el escritor aduciendo que era un logrero oportunista, otros diciendo que era un plagiario, otros que ni siquiera tenían idea de quién era… para ellos sólo era un suicidado más entre el montón.
Con sutil y efectivo sentido del humor, estilo cristalino y una brevedad que se agradece, Conjeturas del engaño, nos lleva hasta las entrañas de un medio literario que en nada tiene que envidiarle al Tribunal de la Santa Inquisición Española. Este thriller le divertirá más que cualquier partido de la selección nacional o noticiero amarillista.

