Stripthesis

Por: María Rebecca Castellanos

(reseña aparecida en la revista Pterodáctilo 3, 2005, publicada por los estudiantes del Departamento de Español de la Universidad de Texas)

En la novela de Ronald Flores, Stripthesis , un candidato al doctorado le propone a su directora una tesis que desnude “la obvia y secreta vinculación entre logos y eros”, o más exactamente, entre logos y “pornos”.

Su método de investigación no es sólo teórico, sino empírico. Su propósito es “continuar la curva evolutiva de la teoría crítica del siglo XX” que había comenzado en la poesía, pasa por la novela, sigue hacia los cuentos folklóricos, los sueños, etcétera, y culminará en lo que el estudiante propone: un enfoque en “las artes corporales”, es decir, “las prácticas sexuales del individuo y de la colectividad”. Con esta premisa, al lector le empiezan a sudar las manos.

Stripthesis no es la primera obra publicada de Flores, autor de otros dos libros, Errar la noche y Los señores of Xibalbá . El novelista guatemalteco conoce bien los vericuetos por los que tiene que avanzar hacia su graduación un estudiante de postgrado. Tiene una maestría de la Universidad de Texas en Austin, hecho que de inmediato despertará interés entre los muchos estudiantes que están viviendo en carne propia el proceso de elaboración y defensa de una tesis.

El público que no pertenece a la comunidad académica -porque ésta es una novela sobre el quehacer académico- libres de la distracción que provoca el reconocer ciertos corredores, o la identificación de alguna Biblia teórica que todos hemos sufrido, enfocará la atención en la peculiar relación que se desarrolla entre los dos personajes, el pícaro candidato, Lázaro Tormes, y la extraña directora de tesis.

Cada uno desarrolla un convincente discurso sobre las corrientes literarias y críticas. Tormes, con una erudición impresionante, de un repaso irónico a toda la teoría literaria del siglo XX, desde el estructuralismo hasta nuestros días. A través de la directora de tesis, que es la voz narradora, Flores aprovecha para comentar de manera igualmente erudita desde el feminismo hasta los estudios culturales de nuestros días.

Otros personajes le permiten filtrar teorías sobre el romanticismo, el modernismo y el realismo mágico. La voz narradora mantiene una pretendida distancia entre ella y su texto. Por momentos reproduce sin opinión las peroratas de Tormes, otras veces se distrae e introduce sus propias divagaciones. De vez en cuando, rompe el hilo narrativo con una irrupción del mundo exterior.

Aunque escrito con gran sentido del humor, Stripthesis es un libro arduo. Sus 126 páginas encierran mucha teoría, numerosos autores y diversos puntos de vista. Sin embargo, una novela en la que es posible encontrar en una misma página un látigo, una referencia a Husserl y un cuerpo semidesnudo no puede dejar de ser una experiencia memorable.

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