Una novela histórica que merece atención

Querido marzo venQuerido marzo ven. Juan Fernando Cifuentes. Guatemala: Editorial Artemis Edinter, 1999; 187 páginas.

La novela Querido marzo ven de Juan Fernando Cifuentes (1936-2006) intenta abarcar la complejidad del conflicto armado interno guatemalteco, por medio de personajes (Chely, Ramiro, Ismael, Polo) provenientes de distintas posiciones políticas.

A diferencia de otras novelas sobre el enfrentamiento armado interno que se concentran en lo que acontece a quienes se involucran en la guerrilla, Querido marzo ven incluye a quienes se involucran en el ejército y en la vida política del país. Para aquellos que gustan de la historia del país y de las novelas históricas, una auténtica joya, que ha pasado casi inadvertida.

Llama particularmente la atención la sutil y probable correlación que exista entre uno de los personajes de esta ficción con quien en vida fuera Manuel Colom Argueta. Probable, verosímil e inquietante.

Escrita con un lenguaje coloquial, la novela, de una estructura convencional, es sobria, bien narrada, escrita por alguien que tenía un conocimiento profundo de la vida nacional. Por medio de las conversaciones entre los personajes o los monólogos internos de personajes de distinta extracción social o militancia, permite una mirada íntima en algunos de los sucesos de la historia reciente del país. A good read, como dirían en el norte.

A continuación extraigo un párrafo del capítulo IX “Más vale un viraje a tiempo”, que conlleva toda una visión política. La escena en donde dos personajes discuten sobre temas de actualidad sucede en los años sesenta. Cualquier semejanza con la actualidad, es pura coincidencia.

“Vos y yo somos intelectuales y vamos a seguir comiendo mierda si no asumimos una postura pragmática en lo político. Cuando éramos patojos participamos en todas esas chingaderas. El espíritu revolucionario no ha muerto en nosotros. Nos preocupa contribuir a resolver las injusticias sociales que acosan a este chingado país. Somos de izquierda y podemos continuar siéndolo, pero inteligentemente. Ante el fracaso del gobierno inepto de Méndez Montenegro, el pueblo cansado necesita un líder.

Por eso te he invitado esta tarde a mi casa, para brindarte la oportunidad, como cuate que sos, de que el sector estuidantil apoye nuestro proyecto político. Vos sos dirigente en la Universidad y hay mucha gente que te sigue. Has sabido moverte, pero puede ser que los que vienen detrás te rebasen y te perdás en la mediocridad del izquierdoso que no tuvo los huevos para irse a la montaña” (pág. 114).

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