Aún nuestros sueños son difíciles

Soledad brotherSoledadbrother. Javier Payeras. Guatemala: Editorial Cultura, 2003; 80 páginas.

Soledadbrother de Javier Payeras (1974) es el libro de poemas más intenso y próximo que he leído. Considero que Soledadbrother cierra toda una etapa y abre una nueva en la poesía guatemalteca. El discurso es intimista, radical, en el límite de lo posible.

Se trata de un libro imprescindible, que como pocos articula un sentir generacional, extendido y común. Las primeras dos secciones del libro, “Soledadbrother” y “Textos para algunos, anécdotas para otros”, son de lo más hermoso de la poesía guatemalteca de todos los tiempos.

Al leerlo, la primera vez, pensé mucho en Horacio, en esa recomendación espeluznante y esclarecedora con que Horacio cierra su “Arte poética”: debes permitir que los poetas tengan el derecho y la posibilidad de auto-destruirse. También pensé en Kurt Cobain, en los poemas que hubiera escribo Cobain de haber nacido en Guatemala. Y pensé en mi propia vida, en la vida de las personas que conozco, de quienes tienen treintitantos o veintitantos y los obstáculos que enfrentamos y nuestros anhelos y nuestros problemas.

“Aún nuestros sueños son difíciles” parecía salir de una pinta que cualquiera pudo haber hecho a media noche en una pared del centro, parecía salir de una conversación que tuvimos en uno de esos bares del centro como El portalito o El olvido.

Leí Soledadbrother en una hojas impresas que Javier me entregó antes de que me marchara hacia Texas, a estudiar. Las guardé en la maleta para leerlas después, cuando ya estuviera instalado allá y se me olvidaron. Las encontré meses después, en medio de un huracán de problemas personales, mientras pernoctaba en la sala de una pequeña casa que hospedaba a unas veinte personas, y de pronto, en una soledad inmensa, me puse a llorar, a pensar en Guatemala, en el brother que escribía cosas tan conmovedoras y ciertas.

Regresé a Guatemala, dos años después, justo en los días en que el poemario se publicaba. Me agradó leer tantas reseñas en los periódicos, comentando favorablemente el libro. Soledadbrother logró, desde mucho antes de su publicación, que nos sintiéramos identificados con aquel discurso escrito desde el límite, acompañados en nuestra soledad epistolar.

Me permito transcribir el último poema de la primera sección:

“Te vuelvo a escribir
desde la sobrenatural tierra hostil
llena de genios
que sometida a la línea milagrosa
otorga un disparo en la noche
para seguirte hablando
de los amigos que se fueron
con alcohol hasta los tuétanos
y sobredosis tremendas
en los patios más negros
de esta maldita ciudad
para seguirte diciendo
que estamos dos veces muertos
y que la felicidad
es hija bastarda de la locura
para seguirte recordando
a este desocupado
que jamás ha escrito
algo digno de recordarse
que va entre el tumulto
enfermo de ignorancia
ebrio de verdades sueltas
y deseos incontenibles

afectuosamente
tu brother” (pág. 15)

9 comments

  1. Luis Fernando Alejos Oct 2

    Un librón sin duda. Ahora que mencionás a Kurt, y pensando en uno de los pasajes del libro de J. Calvo, en una rola el difunto rockero nos dice: “I tried hard to have a father, but instead I had a dad”. Si bien es un puro truco de lenguaje, hay cierta tristeza subyacente en su lírica. Un abrazo, y gracias por abrirte más en esta reseña.

  2. Wingston González Oct 6

    Sí, gran libro. Pasa que leo cosas que en el rato me impresionan y luego dejan de gustarme, pero el rollo este siguen tan fresco. Sí, soledadbrother y textos para algunos… fueron las partes que más me marcaron. Y aún me siguen marcando.

  3. Luis Alberto Méndez Oct 6

    No cabe duda de que este libro (y en general toda la poesía de Javier) es una experiencia memorable. Las inclementes imágenes que se plantean en el libro no dejan emoción o sentimiento intacto.

    Un libro genial, no hay duda…

    pd: te encargo ronald que me mandés un mail para corroborar tu dirección y mandarte las chivas que te prometí… saludos viejo.

  4. madrobyo Oct 17

    Ahora los imbeciles escriben y fingen ser los intelectuales…
    que dios (en quien no creo) los perdone por destruir la literatura completa de un país.

  5. wingston gonzález Oct 17

    Algunos imbéciles escribimos, pero no fingimos ser intelectuales ¿o sí? Si destruimos la literatura del país ¿quién entonces la construirá?, es más ¿qué es lo que tenemos de destruir? gracias, dios nos perdonará por no creer en él ¿pero si no creemos en él, de qué nos preocupamos?
    ya nadie sabe lo que yo hablo (¿Diego Maquieira?).
    Gracias por tanto entusiasmo madrobyo.

  6. Mariano Cantoral Oct 3

    excelente lo akbo de leer y es muy bueno..inteso, cotidiano, profundo…definitivamente ls lagrimas brotaron en sus letras CONMOVEDOR EN UNA PALABRA

  7. jocelin perez Nov 4

    wen libro excelente osea
    es elmejor libro q e leio
    jajajajajajajajajajajajaja
    aunque ustees lo encuentren
    fome…

  1. Alan Mills: “mi obra pretende un diálogo crítico” | Ronald Flores
  2. Neco16’s Weblog

Comentario