Nobel 2006: Pamuk como personaje

premionobel2006 Nobel 2006: Pamuk como personajeLa Academia Sueca concedió el premio Nobel de Literatura 2006 al escritor Orhan Pamuk, de ciudadanía turca, cuya obra se ubica de alguna manera en medio del “choque de civilizaciones”, Occidente/Oriente.

A partir de la cobertura que ha recibido Pamuk, el nuevo Nobel, en los medios de comunicación globalizados (The New York Times, El País y demás), incluyendo el bio-bibliografía oficial de la Academia Sueca, considero importante ponderar algunas efectos inesperados que convierten al escritor en personaje de sus propias obras. O más peligroso aún, en personaje más importante que sus obras.

Con anterioridad, Pamuk obtuvo atención (“celebridad” lo llama un columnista) mundial debido a dos cuestiones: la denuncia del genocidio contra kurdos y armenios cometidos por los otomanos en 1915 y la subsiguiente acusación que recibió del gobierno turco por “insultar la identidad turca” (por fortuna, la presión internacional detuvo este absurdo proceso legal en su contra; de alguna manera, el Nobel puede entenderse como un respaldo rotundo del mundo literario hacia este individuo perseguido por su gobierno).

La Academia además menciona que fue el primer escritor del mundo musulmán en condenar públicamente la “fatwa” en contra de Salman Rushdie. Si no fuera por el énfasis meritorio en la libertad de expresión, parecen intervenciones propias de un candidato al Nobel de la Paz. Sin embargo, muchos Nobel de la Paz son tan sólo activistas, muchas veces sin libros publicados.

Las notas de prensa se refieren tan sólo tangencialmente a sus obras. Una de ellas, publicada en el NYT, le atribuye a Pamuk a Joyce y Borges como principales influencias. Curioso que la supuesta calidad de un Nobel provenga de dos autores que jamás recibieron ese premio.

Luego, resulta interesante considerar el efecto que tiene un reconocimiento europeo a un personaje proveniente de los márgenes de la cultura occidental, la forma en que legitima su obra y su persona ante la sociedad del autor y frente otros sujetos subalternos. Parte inevitable de la globalización.

Me imagino que terminaré leyendo alguna de sus obras traducidas, al inglés lo más probable; tal vez “Benim Adim Kirmizi” (“My Name is Red”). Pero eso será después…

foto: Peter Foley

2 Comentarios

  1. blasco
    Publicado 8 noviembre 2006 a las 7:21 | enlace permanente

    Ya he leído dos obras de Pamuk. me parece interesante. Pero hablando de país musulmán y de los lindes de Europa creo que antes se tenía que dar el Nobel a Ismail Kadaré. No sé a qué esperan o es que hay alguna fatwa intelectual contra él?

  2. Ronald Flores
    Publicado 8 noviembre 2006 a las 8:28 | enlace permanente

    blasco, no he leído a Kadaré, así que te agradezco la sugerencia. Lo leeré con atención, gracias.

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