Grandes novelas grandes, parte II

grandesobrasing Grandes novelas grandes, parte IILas grandes novelas grandes que presenté anteriormente tienen más de mil páginas cada cual y un algunas ocupan varios tomos. Pensé que más de mil páginas sería el críterio sine qua non, antes de considerar otros méritos.

Pero en las siguientes tendré que ceder y bajar a setecientas cincuenta páginas. El resto las consideraré novelas en cuanto tales y me daré el gusto de reseñarlas una a una, por las que no las incluiré en este listado.

Ulysses de James Joyce. La leí en 1998 en la popular edición de Vintage International, que recibí como regalo, y en 2002 en la que se conoce como The Gabler Edition, mientras tomaba una clase sobre Joyce con el profesor Cesar Salgado.

Aún recuerdo el desasosiego que me causó la primera lectura, con las ilusiones literarias aún frescas, y el contraste que experimenté al estudiarla de manera académica, luego de Dubliners y A Portrait of the Artist as a Young Man, además de una rigurosa selección de textos críticos. En ocasiones me parece escuchar la voz de Salgado mientras releo fragmentos de Ulysses (me imagino que Brian, Oswaldo y Sarah me comprenderán).


Ulysses no sólo es un libro que admiro y estudio, también es un libro al que le tengo cariño, por el texto, el relato, los contextos en que lo he leído, por los debates con los amigos. Joyce, sin Nobel, caminando a altas horas de la noche por las calles del distrito rojo de cualquier ciudad periférica… En ocasiones también recuerdo que mientras estudiaba el Ulysses me enteré que mi vida imitaba la literatura…

Gravity’s Rainbow de Thomas Pynchon. De cuatro a seis horas diarias durante los primeros 18 días del mes de mayo de 2002 fue lo que me llevó leerlo, en la edición de Penguin Twentieth Century Classics.

En realidad, ahora que lo pienso ha sido uno de los pocos textos que en realidad me han absorbido: tenía otras obligaciones, por supuesto, pero no podía dejar de pensar en el texto, la historia, los personajes, la manera en que Pynchon manejaba el lenguaje. Una comparación para los latinoamericanistas, Pynchon es como Lezama, sólo que en inglés y con mayor conocimiento científico. Pero, cuidado, hasta su escritura tiende a la entropía.

Sí, respeto y aprecio lo que significa Gravity’s Rainbow, pero sinceramente prefiero The Crying of Lot 49. Ahora que lo pienso, me siento agradecido de todo lo que aprendí con el profesor Tony Hilfer, en las discusiones en su clase, para la cual leí este libro y sus críticas más relevantes.

Tanto para Ulysses como para Gravity’s Rainbow llevé apuntes en un cuaderno aparte, hacía esquemas, escribía los nombres de los personajes, me detenía a releer y gozar ciertas frases, a veces tenía que consultar el diccionario. Pero qué bien la pasé leyendo estos grandes libros. Ah, Slothrop, your temporal bandwidth is the width of your present!

5 Comentarios

  1. wingston gonzález
    Publicado 17 octubre 2006 a las 16:02 | enlace permanente

    Ulises es una de las obras que más problemas me siguen dando. Cada vez que me impongo clavarle el diente termino mal: enfermo, aburrido, con un otro diente roto (sobre todo) y hasta con ganas de suicidio. Me resulta muy difícil. Hablaste de que tu visión, Ronald, cambió cuando la estudiastes ¿Tienes alguna recomendación para leerla? De The Crying of Lot 49 he escuchado mucho, pero no la encuentro en ningún lado (no la he buscado en Sophos, lo confieso). Gracias por seguir con tan excelentes recomendaciones.

  2. Ronald Flores
    Publicado 17 octubre 2006 a las 19:37 | enlace permanente

    Wingston, sí, cambio al estudiarla porque con la edición crítica y el libro que la acompaña, te das cuenta de “los planos” de elaboración, la estructura “oculta” de la misma, las “redes” intertextuales, históricas y culturales que la configuran. Mi primera lectura fue entusiasta, la lectura de estudio fue minuciosa. Hay que leerla de cualquier forma. Luchar contra el lenguaje, preferiblemente en inglés, o leer un par de traducciones al mismo tiempo, en una biblioteca por ejemplo. Recuerda que esta labor de estudio es un tanto monancal.

  3. Publicado 19 octubre 2006 a las 8:23 | enlace permanente

    Ese no lo he leido pero de novelas grandes (por páginas) recuerdo que lei hace un tiempo “Los Pilares de la Tierra” en una edición que tenía unas 800 páginas, me pareció muy bueno y entretenido. Luego de unas 700-750 páginas era “Azteca”, no sé si exista un libro sobre los Mayas con ese nivel de detalle pero Azteca te permite conocer mas esa cultura utilizando la novela como herramienta.

  4. Ronald Flores
    Publicado 19 octubre 2006 a las 18:50 | enlace permanente

    Gracias por la sugerencia, Jcab. Azteca me parece interesante. Lo tendré en mente.

  5. Publicado 6 noviembre 2006 a las 13:04 | enlace permanente

    Sin afán de confrontación o snobismo (i.e. con ese mismo afán) mi comentario sobre Azteca: Entretenida, pero muy similar al tipo de novela que Taylor Caldwell escribiría…

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