El día de ayer, el profesor Arturo Arias, ex-presidente de Latin American
Studies Association, conversó con el profesor Byron Barahona en la Universidad Rafael Landívar sobre textualidad y crítica literaria en Latinoamérica.
Arturo Arias (Guatemala, 1950) es un escritor de larga trayectoria. Ha escrito varios ensayos y seis novelas: Después de las bombas (1979), Itzamná (1981), Jaguar en llamas (1990), Los caminos de Paxil (1991), Cascabel (1997) y Sopa de Caracol (2002).
Leí “Sopa de Caracol” el fin de semana y de inmediato se convirtió en mi novela favorita de Arturo Arias. La considero una suerte de auto-crítica pública acerca de su participación en el movimiento revolucionario.
A diferencia de la mayoría de novelas del enfrentamiento armado interno guatemalteco, Sopa de Caracol es cómica y capaz de reflexionar acerca del absurdo personal. No sólo hay humor, también ironía.
Aunque por momentos me molestó el esporádico empleo de la cacofonía, consideró que la reiteración de sílabas le permite establecer un ritmo a tono con el título de la obra. Por lo tanto, la cacofonía es funcional y parte de la propuesta estética y no un simple fallo sintáctico, como sucede con otros autores.
Me gustó también el desplazamiento geográfico en la trama de la novela: San Francisco, México, Rio de Janeiro y distintos lugares de Guatemala. Arias también es editor del libro “The Rigoberta Menchú Controversy”, que brinda una excelente panorámica en una de las más recientes polémicas culturales del país.
Los profesores Arias y Barahona son responsables de la edición crítica, en la colección Archivos, de la novela Mulata de tal de Miguel Ángel Asturias, una edición erudita y transgresiva. La lectura crítica que realizan de Mulata de tal, este texto hasta ahora marginal en el corpus asturiano, permite una discreta pero intensa subversión del orden literario guatemalteco, reconfigurando la tan victoriana tradición letrada del país.
imagen:literaturaguatemalteca.org








