Colección Pensamiento

Recientemente se presentó una serie de entrevistas con el pretencioso título “Colección Pensamiento: la experiencia intelectual de vivir en Guatemala” del Centro Cultural de España.

El esfuerzo, como todo esfuerzo, es valioso, loable. Además incluye a personajes que merecen enunciar sus pensamientos, experiencias, anécdotas y/o sintomatología. Sin embargo, más que detenernos en una gratificación autocomplaciente, silenciosa y acrítica, conviene reflexionar, conversar acerca del resultado y el significado del mismo, pues de lo contrario no ejercitaríamos precisamente el pensamiento ni colaboraríamos a democratizarlo.

Los diez folletos, cuadernillos de material barato, de una escritura plagada de erratas, que componen dicha colección se encuentran dentro de una diminuta caja de cartón. El envoltorio señala los prejuicios que envuelven el supuesto pensamiento guatemalteco: rústico, pequeño, cerrado y “super” cuadrado.

Según la directora del CCE, Rosina Cazali, la colección intenta responder la pregunta que hiciera el embajador de España en Guatemala acerca de si existía algún libro sobre las ideas de los guatemaltecos. La respuesta entonces era mucho más sencilla, humilde y una que hubiera hecho valer nuestra larga tradición del pensar en vez de reforzar los prejuicios eurocentristas que consideran que el tercer mundo sólo es capaz de generar pobreza y violencia.

No, no existe algún libro acerca de las ideas de los guatemaltecos. Más bien, y a mucha honra, existen varios libros que han escrito intelectuales de primer orden a lo largo de nuestra historia nacional, pero que, por una razón u otra, no han gozado de la aceptación ni del reconocimiento que merecen en Europa.

Por ejemplo, uno de los libros más importantes de Guatemala de todos los tiempos, que de paso explica parte de nuestra complicada relación con España: “La patria del criollo” de Severo Martínez Peláez o “Guatemala: linaje y racismo” de Marta Casaus Arzú, por cierto dos ilustres historiadores criollos. También el vertiginoso “Crisis del poder en Centroamerica” del sociólogo mestizo Edelberto Torres Rivas o el cuestionante “De españoles a ladinos” de la antropóloga ladina Isabel Rodas. O mejor aún: “La configuración del pensamiento político del pueblo maya” del elocuente pensador indígena Demetrio Cojtí.

De hecho, es sumamente relevante al leer las biografías de cada uno de los incluídos cierto esfuerzo de establecer un linaje y que no se haya incluído a algún maya, garífuna, xinca o demás.

Bien, habiendo hecho estas consideraciones iniciales, tendré que, eventualmente, leer el contenido de dichos … libros? (para contestar la pregunta del embajador López) No, honestamente tan sólo folletos, cuadernillos. Libros, ciertamente hay más, muchos más.

12 Comentarios

  1. Publicado 17 noviembre 2006 a las 13:27 | enlace permanente

    Al empezar a leer esta entrada inmediatamente me vino a la mente “La patria del criollo”. El páragrafo en el que mencionás este libro y otros es excepcional y como dirían por acá es “Vintage Ronald”. Dos comentarios acerca del pensamiento guatemalteco:
    1)Quienes son los guatemaltecos? Como ladino he reconocido que mi identidad esta basada en la negación: No soy maya (o indígena si preferís el término), no soy mexicano, no soy “gringo”, no soy español (aunque a la pregunta “Are you Spanish?” contesto regularmente que sí, pues es una de las formas de llamar a los hispanoamericanos en Canadá), no soy salvadoreño, no soy… no soy… ergo soy guatemalteco/ladino.
    2)Como te habrás dado cuenta, recientemente he estado chequeando blogs “chapines” (el tuyo, el de mi hermano, etc.) y he encontrado no sólo solaz y nostalgia, sino una madurez que probablemente hace falta en medios impresos. Probablemente este sea un medio ideal para criar la identidad guatemalteca y hacerla llegar a la pre-adolescencia. No sé, estos son mis dos centavos.

  2. Publicado 17 noviembre 2006 a las 15:38 | enlace permanente

    No he visto los libros pero me quedo con el esfuerzo realizado como ejemplo de primer paso. Aún así es usted el que dice que ve en un mero problema de envoltorio “el supuesto pensamiento guatemalteco: rústico, pequeño, cerrado y “super” cuadrado.” En realidad no creo que piense eso la embajada.

    La de su país aquí en España dio una refacción muy escasa el 15/09/2006 pero de hay no infiero que pensase que los guatemaltecos de España estuvieran repletos o bien comidos.
    Quedémonos con lo bueno ¿no le parece?
    Saludos.

  3. Nahuyaca
    Publicado 17 noviembre 2006 a las 15:47 | enlace permanente

    Soy guatemalteca y vivo en España. La percepción que tengo es que nosotros tenemos tantas inseguridades, nos sentimos inferiores; si somos indígenas, porque nos han tratado con superioridad cuantos han querido y si somos ladinos, porque no tenemos identidad. Ver ofensas en un gesto tan sencillo, no creo que sea necesario. Han otras colonizaciones que nos hacen más daño y continúan. Las dejamos y las apoyamos. Porque no buscar lo bueno de todo lo que tenemos alrededor en lugar de golpearnos el pecho ofendidos? Un libro es siempre una buena herramienta, aunque vaya en papel reciclado (que ayuda a proteger el medio ambiente de paso) y que no siempre es más barato. Saludos y continuemos leyendo…..aunque sean folletitos

  4. Ronald Flores
    Publicado 17 noviembre 2006 a las 17:16 | enlace permanente

    Gracias por los comentarios, siempre. Algunas puntualizaciones: el envoltorio es parte del paratexto y por lo tanto sujeto también de análisis. No me refiero a que eso piense la Embajada de España ni el Centro Cultural de España ni ninguno de los participantes y lectores, sino que son los prejuicios tradicionales en contra del “pensamiento guatemalteco”. Y Nahuaya, siempre por supuesto buscar lo bueno, pero también un espacio para la interpretación. Muy folletos podrán ser pero los leeré, no le quepa duda y sabré apreciarlos. Pero mi pregunta es, por qué presentarlos así, como de menos. Las editoriales en Guatemala publican cada vez mejor, en términos técnicos, de forma. Lo cual es agradable. Creo que debemos aspirar a una publicación agradable. En fin, siempre sigamos comentando…

  5. Publicado 18 noviembre 2006 a las 11:20 | enlace permanente

    la casa de la cultura de san pedro san marcos presentó ayer un “viernes cultural”, como parte de su propuesta artística. es raro que esas actividades se hagan acá y es de felicitarlos por atraverse. sin embargo, no por eso voy a decir que fue un buen programa. un tipo que toca el taclado, que vale, se esforzó en aprender pero ya no se sigue esforzando y mostró una mala ejecución, un sonido deficiente que hay que mejorar, poca convocatoria (si de cierta manera no trabajara para la muni no me entero) y en fin. Que conste que no hablo de los libros, que ni siquiera he leído, porque, obvio, no vivo en la capital. Hablo de que lo que evita que nos empantanemos es la crítica honesta. Quedarse sólo con lo bueno (que muchas veces es poco) es uno más de los malignos síndromes que sufre el pensamiento guatemalteco.

  6. Benito Garavito
    Publicado 30 noviembre 2006 a las 1:02 | enlace permanente

    Me temo que usted mismo está haciendo gala de ese pensamiento “rústico, pequeño, cerrado y “super” cuadrado” que tanto le acompleja. Su juicio es incapaz de ir más allá de la forma para abordar el fondo. Antes de criticar unos textos, debería leerlos. Sería más coherente y más interesante, pero, dado que admite que no los ha leído, sus comentarios me parecen superficiales y vacuos. ¿Si fuera uno de los entrevistados le habría gustado más el envoltorio ecológico?

  7. Ronald Flores
    Publicado 30 noviembre 2006 a las 9:01 | enlace permanente

    Benito, gracias por tu ácido comentario.

  8. Lucía Menéndez
    Publicado 30 noviembre 2006 a las 16:02 | enlace permanente

    La caja fue diseñada con el afán de que la parte superior de la misma fuese removida. Depende de cada individuo como la perciba y preserve: abierta o cerrada.
    Sin embargo, me parece una observación interesante y agradezco las críticas.

  9. LA ESPAÑOLA. S.A
    Publicado 4 diciembre 2006 a las 21:26 | enlace permanente

    Mi querido Ronald,

    Me sorprende esta inquina hacia mi patria. La misma patria que, según tus palabras, te acerca a chicas españolas encantadoras, un poco inmaduras tal vez, juguetonas, inteligentes y perversas…Dejáte de envoltorios democratizadores y palabras inconexas y disfruta más la vida, no sea que se te agríe el carácter.

    Olé, un beso, coquetuelo.

  10. andrea
    Publicado 29 mayo 2007 a las 15:06 | enlace permanente

    ¿Ya los leíste?

  11. Ronald
    Publicado 29 mayo 2007 a las 16:07 | enlace permanente

    Andrea,

    Sí.

  12. anibal
    Publicado 12 noviembre 2008 a las 0:09 | enlace permanente

    Me parece una crítica acertada que refleja dicción y precisión en cuanto al manejo de nuestros autores nacionales. Coincido con voz, solo la referencia generalizadora a que hace alusión el envoltorio debe ser producto de una crítica aunque el contenido de los libros fuera otro. Y dentro de los autores que mencionaste incluiría al insigne don Adrian Ines Chávez creador de la fonética maya kiche.

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