Escribiendo con los lobos

dondelosperrosdevuelvenlobo Escribiendo con los lobosSchloesser de Paiz, Anabella. “Donde los perros se vuelven lobos”. Ediciones Alpha Decay: Barcelona, 2006. p. 323.

La primera novela de Anabella S. Paiz “Donde los perros se vuelven lobos” intenta presentar, con una lograda técnica narrativa, el ancestral enfrentamiento entre hermanos como una metáfora válida para explicar la historia reciente de Guatemala.

A pesar de algunos fallos menores en la estructuración de la trama, “Donde los perros se vuelven lobos” brinda una interesante panorámica (cifrada) de los dramas personales que configuraron el enfrentamiento guatemalteco y marca una elegante y efectiva inauguración novelística para una autora que promete.

Anabella S. Paiz (Guatemala, 1952), a diferencia de otros escritores y escritoras de similar extracción social, construcción estética y afinidad ideológica, intenta compenetrarse y descifrar una parte al menos de la compleja realidad del país, el cual, lamentablemente, elude nombrar y transfigura por medio de una extraña alteración toponímica.

Por ejemplo a los lagos Amatitlán y Atitlán los llama Menor y Mayor; al hacerlo, escoge una postura con relación al estéril debate de lo universal frente a lo local que desveló a muchos durante la modernidad.

Aunque el diseño pretendido es el del enfrentamiento entre los hermanos Armando y Amílcar, la narración privilegia el contrapunteo en las historias de Armando y Sheny, la mujer de Amílcar, un personaje que despierta simpatía y que funciona como una inquietante alegoría para su género y clase. El personaje mejor logrado es Armando, en particular su formación militar y su gestión pública. Una buena parte de la trama se estructura a partir de sus recuerdos/ reflexiones.

“Al volver sobre estos recuerdos, Armando encontraba nuevas explicaciones de por qué había aguantado tanto sin quejarse. Ahora se daba cuenta de que la obediencia era la norma de cada organización social a la que había pertenecido desde su nacimiento: su familia, la iglesia y el lugar en el que confluían ambos, el colegio católico. A pesar de las discrepancias, él obedecía a sus superiores en la escuela y en la academia porque estaba condicionado para ello” (pp. 87-88).

El enfrentamiento entre Armando y Amílcar se describe y se resuelve, al menos parcialmente, de una manera sugerente, literaria. La primera novela de Paiz augura una escritura interesante, con amplias posibilidades en un futuro no lejano.

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