El sueño panamericano

elsuenopanamericano El sueño panamericanoUn lector atento del libro “Cuentos Chinos” de Andrés Oppenheimer pronto se percatará que hace falta un cambio más profundo para llevar a cabo las recomendaciones (o los “coqueteos”) que plantea.

Ese cambio, o su imposibilidad, fue lo que abordó Lawrence E. Harrison en su libro “El sueño panamericano”, publicado en español en 1999, el cual recomiendo fuertemente como prequel de “Cuentos Chinos”.

El libro “El sueño panamericano” fue escrito en el marco de la negociación del NAFTA y la traducción al español llevaba un largo y explicativo subtítulo: “Los valores culturales latinoamericanos, ¿desalientan una asociación auténtica con Estados Unidos y Canadá?”.

A lo largo de doce capítulos, los argumentos de Harrison son agudos, certeros, no otorgan concesión alguna al lector, como el siguiente:

“Si medimos el valor de las sociedades mediante la forma en que se trata a los seres humanos; mediante la oportunidad que les ofrecen para expresarse, crecer y tratar de alcanzar la felicidad; y mediante el punto hasta el cual la justicia y el juego limpio son una realidad, entonces veremos con claridad que a ciertas culturas les va mejor que a otras” (p.61).

Particularmente recomiendo el primer capítulo “Las raíces de la divergencia”, que tiene un buen número de observaciones contundentes y que contiene los “Diez factores culturales clave” que influyeron en el avance de la sociedad.

“El sueño panamericano” de Harrison, aunque un poco dated a estas alturas, sigue siendo una lectura recomendable, en especial en una región tan necesitada de prosperar económicamente como la Centroamericana.

Un Comentario

  1. Rosa Tock
    Publicado 8 marzo 2007 a las 18:04 | enlace permanente

    No he leido el interesante texto que sugeris por lo que no puedo comentar solidamente los argumentos del autor. Sin embargo, creo que hay una tendencia a comparar culturas, y a desestimar la historia de los pueblos y como esta ha definido y delineado instituciones sociales y politicas que a la larga estan a la base de sociedades mas prosperas y que dejan un margen libre para el desarrollo cultural -en sentido amplio-. Y creo que tambien se olvida mencionar que detras de estas sociedades, valores e instituciones, hay esfuerzos colectivos -no individuales y dispersos como se quisiera hacer pensar- que han sido determinantes en la conquista de mejores oportunidades y la garantia de la justicia igual para todos, y no solo para algunos (suena un poco post-estructuralista esto?). Y es alli donde el papel del Estado es clave. En donde vivo ahora, casi el 40% de mi salario va para el pago de impuestos. Que si estoy de acuerdo? Por supuesto! Salgo a la calle, y tengo la minima seguridad y la minima garantia de convivencia social. No estoy de acuerdo que mis impuestos financien una guerra ilegal, pero salgo a protestar y no me encarcelan. Estas sociedades se han ocupado de construir solidas instituciones y el Estado ha sido fundamental. El sueno panamericano? Nosotros mismos debemos definirlo y ojala que el modelo que escojamos, rebase el que ha provocado estados fallidos como el nuestro y se ocupe de reconstruir instituciones representativas y se sostengan con el tiempo. Pero antes de seguir con la improvisacion, leere tambien a Harrison que ojala no se parezca mucho a Huntington. Saludos mi amigo!