Al margen de la Antología

Tiempo de narrar: cuentos centroamericanosHoy por la tarde en el IGA se presenta la antología “Tiempo de Narrar: Cuentos Centroamericanos“, preparada por Francisco Alejandro Méndez y publicada por Editorial Piedra Santa.

La antología realizada por Méndez es acertada y corre algunos riesgos menores, que me interesa resaltar o intentar comprender.

El ensayo de presentación que realizó Méndez, publicado curiosamente al final del libro, ofrece una panorámica extensa de la historia del cuento centroamericano. Considero que se debió extender en la parte subtitulada “Tiempo de narrar”, pero me imagino que la parte histórica fue incluida con fines didácticos.

Pocas personas como Méndez conocen tanto de la literatura centroamericana, así que su selección no es improvisada. No sólo la respaldan sus estudios académicos sino que su actitud frente a la literatura y sus numerosas publicaciones.


De los cuentos incluidos, me gustó mucho el de Melintón Barba, a quien no había leído, y la inclusión de Javier Mosquera Saravia. Quedaron fuera algunos autores y autoras que me hubiera gustado ver incluidos, pero me imagino que la selección fue difícil y se trata de una antología y no de un catálogo. Así que ni modo. Talvez a la próxima.

Méndez (1964) es uno de los cuentistas más destacados de la literatura contemporánea centroamericana. En Guatemala, talvez sólo Rodrigo Rey Rosa (1958) y Víctor Muñoz (1950) han publicado más o igual número de cuentos; ambos incluidos en la antología.

En la explicación que Méndez brinda acerca de los cuentistas destacados pero excluidos, menciona autores emergentes como Javier Payeras, Eduardo Juárez, Gloria Hernández, Jessica Masaya, Arnoldo Gálvez, entre otros.

Nada dice Méndez del reducido grupo de autores guatemaltecos, nacidos en los 30 a los 50, que hoy controlan buena parte de los medios de comunicación. ¿A qué se debe el silencio de Méndez sobre ellos? ¿Hay ahí motivos para debatir dicha omisión?

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