Candido de Voltaire es un libro vigente porque atraviesa la condición humana como un rayo láser a un diamante. El arte de la ironía es ese láser. Quizá el secreto de una obra como esa sea el equilibrio entre el naturalismo y el humor negro en dosis exactas. Bien.
Ahora traslademos el experimento a la periferia guatemalteca, imaginemos un personaje similar a Candido, llamémoslo Viernes, arropémoslo con una serie de prejuicios codificados en su origen étnico, su condición de nativo y náufrago dentro de su propia isla.
Resultado: un relato sobre la Ciudad de Guatemala, un tratado-novela acerca de los horizontes desprovistos de luz, entre la emigración cultural y económica, que viven los millones de guatemaltecos que abandonaron su lugar de origen para poblar las periferias, conformar los barrios y abrirse camino en un “país ancho y ajeno”.
Esta obra se inicia como una fábula alrededor de un personaje prefijado, poco a poco los escenarios y las circunstancias terminan definiendo, no al personaje, sino a la sociedad que lo construye a través del catecismo de la pigmentocracia y su “anhelo” de pureza.
Este reciente libro de Ronald Flores es como un prisma que fragmenta (pulveriza) la visión reiterada por los modelos oxidados de la literatura guatemalteca testimonial, nostálgica y fraudulenta.
Fuente: Revista Recrearte, edición de agosto 2007. La polilla, el informante nativo por Javier Payeras.









Un Comentario
TENGO UN FUERTE AFAN ADQUISITIVO POR ESE TEXTO DE FLORES, ME PARECE EXCELENTE LA FORMA EN QUE PAYERAS LO COMENTA Y HACE SUYO…AQUI ES PERFECTO Y NO MUY COMPLICADO ATESTIGUAR LOS HECHOS, MAS BIEN VIVIRLOS EN LA PURA CARNE, ESTA REALIDAD MIGRANTE INTERNA O EXTERNA ES CONCAUSA Y ESPEJO DE NUESTRA TRISTE MISERIA, CENTRALIZACION Y POCO INTERES POR LAS AREAS SUBURBANAS (MAS BIEN MUNDANAS…)