Los amos de la noche de Estuardo Prado

los amos de la noche 193x300 Los amos de la noche de Estuardo PradoLos amos de la noche” (2001) de Estuardo Prado (Guatemala, 1971) es una novela extrema, deconstructiva, ácida, postmoderna, tóxica, irreverente, paródica, lúdica y singular.

Narrada el estilo de las bromas de “se abre el telón” en tres escenas y una pregunta, “Los amos de la noche” de Prado marcó la más violenta transgresión en la historia de la literatura tradicional guatemalteca, la realización del proyecto que perfiló en sus tres libros narrativos anteriores, ahora considerados una irrupción única, irrepetible, deslumbrante, en la materia textual de nuestro imaginario cultural: La estética del dolor (1998), Vicio-nes del Exceso (1999) y el libro negro (2000).

El texto se desbordaba del convencional libro hacia un rollo de película “Realucinatex” y un CD, desafiando el empaque establecido del discurso literario. Recuerdo que algunos colegas me decían que aquello “ya no era literatura”, al menos no de la esperaban, de esa que se estremece en llanto al fingir dolor y compromiso. La mayoría de críticos literarios aún no logran descrifrar qué pasó, qué significó y qué consecuencias ocasionó el meteoro literario denominado provisionalmente Estuardo Prado (Missing In Action).

La II Escena de “Los amos de la noche” es una estrenduosa carcajada sobre la novela comprometida que el establishment literario aún no logra asimilar, una deconstrucción puntual y ácida acerca de la escenografía nacional. Cómo me reí leyendo este texto, pletórico de referencias a la cultura contemporánea (de David Lynch a Chuck Palahniuk) y a la tendencia hegemónica de la teoría postmoderna, sobre la que Prado elaboró su tesis de maestría.

“¿Cómo se llamó la obra?” reza el penúltimo ácapite de la obra. Como sucede con los chistes populares, se requiere agilidad mental, creatividad y sentido del humor para adivinar la broma, ímplicita en el relato. La interrogante de Prado fue tan demoledora que muchos, la mayoría, han optado por ignorar su importancia, recurriendo al efectivo pero triste recurso psicológico de la negación.

La negación es comprensible. Resulta difícil intentar comprender el surgimiento de una nueva era cuando se le observa desde los escombros de la antigua era. Cómo esperar que aquellos que nacieron y se formaron con la modernidad comprendan lo que significa la irrupción de la postmodernidad, cuando la juzgan desde parámetros anacrónicos. Prado no sólo registró la mutación de paradigma literario sino que lo significó. El mundo cambió y la vieja guardia ni cuenta se dio. Sin embargo, a veces exclaman insultos o lamentanciones ante los cambios que no comprenden.

Pero “Los amos de la noche” sigue ahí, como un trauma, soterrado en el subconsciente colectivo nacional, marcando el límite teórico, el extremo letrado.

Prado, Estuardo. Los amos de la noche. Guatemala: Editorial X, 2001. 116 p. y un rollo.

8 comments

  1. Alan Aug 27

    Excelente reseña. Yo creo que el giro fue tan brusco que llevará algún tiempo asimilarlo. No hay experiencia igual en toda centroamérica y pocas pueden comparársele en América Latina. Toda la editorial X, la llamada “posguerra” y sus sub-secuelas (quizás vivimos en una posguerra eterna)tienen (tenemos) la marca indeleble del fantasma Prado.

    A veces me pregunto qué habría escrito yo si hubiese leído antes ese libro, Los amos de la noche (ahora, ya agotado el libro, lamento el inocente exabrupto de haber regalado mi ejemplar a una poeta chilena)…

    En fin, creo que por suerte lo leí justo cuando lo necesitaba, todavía a tiempo. Ese libro, junto a algunas otras rarezas (sepultadas bajo las nuevas formas de silencio y censura que emergen en Guatemala), será siempre un refugio para los que entienden la literatura como un aparato desbordado de los límites del libro, como algo anclado en la cultura, la vida y las transacciones humanas.

  2. Juan Pablo Dardon Aug 27

    Prado y su proyecto, las publicaciones de la X, fue el gol de último minuto que sepultó una era. Qué le queda al estadio al ver el partido perdido? Las rechiflas y los insultos. Buena reseña Ronald, saludos!

  3. Ronald Aug 27

    Alan, Juan Pablo, me alegra tanto que ustedes sean los primeros en comentar sobre este libro, sobre Prado! Fuimos parte, tangencial acaso, de la X, antes que derivara en Xtra-light, X-trema y X-rated (que cada quien se ubique donde prefiera). Gracias y saludos!

  4. chulo chucho colocho Sep 1

    algún día nosotros seremos “los amos de la noche”
    un abrazo bróder

  5. Detective Rosanegra Nov 10

    Brother, como siempre vos tan atinado con tus comentarios y reseñas. Por supuesto que muchos lectores se sintieron ofendidos con esta lectura y algunos siguen en shock. Reconozco que la redacción y el discurso, cuando se empieza a leer el libro, pareciera chocante y excesivamente desenfadado, pero cuando le agarrás el sabor te das cuenta de la broma y lo apreciás por todo lo que representa: una burla de la falsa solemnidad de que se cubren algunos “literatos” y una bofetada al establishment literario de la época.
    También tuve el gusto y el honor de formar parte de la Editorial X, la cual estoy seguro en el futuro será vista como editorial de culto (de hecho, ya lo es…)
    Un saludo al maestro Prado, en donde esté, quien a estas alturas ya se convirtió en leyenda urbana.

  6. Alejandro Arrivillaga Oct 29

    Hey buenisisisisimo l;ibrooo alguien sabe si lo puedo conseguir en internet lo tenia pero me lo robaron

  7. Frida Nov 12

    Hace algunos años me prestaron “Los amos de la noche” y me encantó. Me gustaría conseguirla. ¿Es posible encontrarla aún?

  8. Ronald Nov 13

    Frida, espero que puedas encontrarlo en alguna librería de Guatemala, en particular te recomiendo del Pensativo en Antigua. Saludos!

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