Literatura guatemalteca firma la Paz (12 años después) September 24
Con la concesión del Premio Nacional de Literatura durante tres años seguidos a los escritores que hicieron del conflicto armado interno el tema principal de sus novelas (Marco Antonio Flores en 2006, Mario Roberto Morales en 2007 y Arturo Arias en 2008), la literatura guatemalteca, simbólicamente, firma la paz (con doce años de retraso).
En términos nacionales, se trata de una reconciliación tardía pero necesaria, de un reconocimiento del aporte literario de los sobrevivientes de la guerra. Otros escritores que centraron su obra en el conflicto o que surgieron durante el mismo, fallecieron antes de ser reconocidos como los lamentables casos de, por ejemplo, Otto René Castillo, Luis de Lión y Mario Payeras, entre tantos miles de guatemaltecos cuyas vida fueron truncadas.Después del reconocimiento a Flores, Morales y Arias no queda ya ninguno que haya participado y convertido el conflicto armado interno en la temática principal de su obra artística. Los testimonios de otros protagonistas o participantes abundan, pero se tratan, por lo general, de autores o autoras de obras únicas, cuyo aporte principal no es literario sino vivencial o sociológico.
Al otorgarles el principal premio nacional a aquellos novelistas que destacaron por su rebeldía, queda cierta sensación de que se ha cerrado un ciclo en la literatura guatemalteca.


Juan Pablo Dardon Sep 24
Touché!
lester Oliveros Ramirez Sep 26
Ronald, creo que por ejeplo con Marco Antonio Flores y su libro Los Compañeros, la literatura guatemalteca trazo una temática mucho más amplia. Pero dejó un personaje -el mismo Flores- desencantado, martirizado, desconfiado, muy desconfiado y un poco paranoico, muy apatico y huraño, que desconfia de la amistad y nos abruma con conplejos de guerra fria. En realidad, como dicen por ahí, los premios no les van a devolver la fe, ni el primer amor de una mujer o de la vida.
alfa Sep 28
Lo más interesante de está reflexión es pensar en las nuevas temáticas que ofrece la literatura. Temáticas trascendentales que logran retratar, la multiplicidad y complejidad de individuos que manifiestan la situación que actualmente vivimos.
Fijarnos en la literatura de los ´90 y ´00 que nos proporciona otro panorama, otra consecuencia, la actualidad que nos negamos a vivir por la añoranza de lo que pudo ser y en realidad se quedó en un intento. Ver más allá del cuchubal literario.
E. Cárdenas Oct 1
Pues qué sensación…
Sr. Flores, con esto podriamos sugerir entonces que el Premio Nacional de Literatura de Guatemala es político, más que literario?
Gracias.
Ronald Oct 1
E. Cárdenas, sí, podríamos sugerirlo. Pero realmente la reflexión señala la posible reconciliación cultural que significa el premio nacional, lo interesante y adecuado que resulta reconocer la importancia de las novelas del conflicto armado interno. Eso, considero, es muy provechoso, en todos sentidos, sea el premio “político” o no.
Cristobal Pacheco Oct 9
dicen que la literatura surge del momento, un periodo se estimula y se recuerda con sus protagonistas sean novelistas, poetas o más, y que mejor que escritores que en alguna forma vivieron o fueron protagonistas del hecho histórico, es un periodo lamentable de los lamentables que siempre ocurren que dio “a pesar de”, documentos literarios imprescindibles para un país. un país sin historia desarrollado por los novelistas no puede juzgar su historia.
cp
saludos, Ronald haber cuando hechamos la conversa.
E. Cárdenas Oct 10
Una reconciliación “cultural” de quienes? El conflicto armado interno fue mucho más amplio que la obra de cuatro señores que pertenecen en ciertos aspectos casi a un mismo sector, haciendo la excepción de Payeras y Luis de Lion, quienes posiblemente fueran unos desclazados.
Ese reconocimiento entonces está sesgado, y sobre todo si es político y es válido únicamente para el mundo literario guatemalteco ladino, no para mucho más.
Gracias por su respuesta y por permitirme participar acá.
Mario Oct 23
Estoy de acuerdo en el reconocimiento y la reconciliación de este tipo de obras; el ciclo parece haberse cerrado, porque no hay más autores que se hayan centrado en esto.
Pero, ¿qué pasará ahora con el Premio? ¿Se les habrá acabado el cuchubal a la generación anterior? ¿Para dónde hay que ver para la próxima premiación?