Categorías Cultura Pop Por Ronald | 2 comentarios 401 Lecturas
Lately, spam has clogged my inbox: random jokes, web trash, poorly told stories, psychic forecasts and dumb secrets. Sometimes, the advertisement is not only repetitive but desperate (maybe because the product is such a fake). Fortunately, it’s just spam.
Categorías Cultura Pop Por Ronald | 3 comentarios 549 Lecturas
Vanidades revela la sustancia de lo que se buscaba en las revistas de actualidad: la moda, superficial, cambiante, ilusoria, efímera, vana. Por lo general, una mujer hermosa, a full color, aparece en la portada. Los temas: el último estilo en corte de cabello, los colores que se están usando, entrevistas a fondo con el o la artista del momento. Su fin es, al fin y al cabo, estético, la búsqueda misma de la belleza.
Vanidades al menos es obvia con su objetivo a diferencia de Vuelta o Sur, por ejemplo, en donde la vanidad se enmascara tras la supuesta búsqueda de las ideas (de moda) para personas que no se dejan llevar por superficialidades (digamos). Sin embargo, la mayoría de “modelos” incluídos en dichas publicaciones aparecen en blanco y negro, envejecidos, con cara de circunstancia, el retrato mismo de la vanidad intelectual que poco o nada se diferencia de los otros tipos de vanidades.
Entonces, ¿por qué el encono? ¿Cuál de las dos variantes de publicación admite, con honestidad, la sustancia misma de lo que trata? Sí, aunque usted no lo crea, Vanidades. LOL
Categorías Cultura Pop Por Ronald | 10 comentarios 494 Lecturas
… que su obra sea juzgada por sus intenciones y no por sus resultados. Sí, la mayoría de escritores (y escritoras) anhela escribir una obra relevante. Pero entre lo que se imagina y lo que finalmente logra hay una diferencia enorme. Se los digo por experiencia propia
Por ejemplo, alguien quisiera haber escrito la gran novela sobre la represión estatal, así la anuncia, la declara como su intención principal, pero, al final del día, realmente tan sólo realiza una fallida crónica de una relación disfuncional. Como en tantos otros casos, el resultado fue distinto a su anhelo. Por supuesto que desearía ser juzgado por la intención que tuvo, noble, idealista, y no por el resultado final, egocéntrico, decadente, patético.
Por eso me parece oportuno recordar “The Intention Falacy” de Wimsatt y Beardsley, quienes señalaron: “We argued that the design or intention of the author is neither available nor desirable as a standard for judging the success of a work of literary art”.
Categorías Cultura Pop Por Ronald | 5 comentarios 527 Lecturas
Ah, los intelectuales… Siempre diciendo que las personas no deben ser juzgadas por las apariencias, pero cuando se trata de libros se dejan llevar por las engañosas superficies. Sí, hay que oírlos pontificar acerca de la editorial, la portada, el prestigio, procedencia social o (im)postura política del autor (o autora), como si estas cosas mejoraran el texto, el ser mismo del libro.
Me da tanta risa cuando dicen que juzgar a las personas por la ropa que visten, el carro que manejan, el prestigio que tienen es superficial, pero lo primero que dicen en defensa de sí mismos o sus amigos es que publicaron con tal o cual editorial, que no han leído tal o cual libro porque “la portada no era atractiva” o porque el autor o autora no comparten su convicción (o ilusión) política.
Ni manejar un BMW ni vestir en harapos mejoran o empeoran un texto. Simple. Cuando se trata de arte, sucede algo misterioso. Lo ha demostrado Susan Boyle. Pero si nos limitamos a juzgar por las apariencias…