Un asunto de perros

Acabo de enterarme de un asunto de perros, que incluye furiosos ladridos y hasta una alarmante mordida. Todo me parece producto de un ataque de rabia. Me molesta también que quien arrebató el hueso nunca pensara en las emociones del perro viejo que, sin intensión alguna, provocó este lío.
Mi pregunta es sencilla: el pobre perro, ¿fue debidamente compensado, como modelo profesional, o sólo se aprovecharon de él, robándose su imagen? Su ladrido, vale la pena resaltarlo, está en el verdadero centro de este debate. La inocencia del perro, creo, queda fuera de toda duda.

¿De lado de quién me colocó? Del perro, por supuesto, y hasta me imagino que se encontraba aullando por la justicia, con esa sentida nostalgia que sólo los perros viejos pueden expresar a cabalidad.

4 comments

  1. Juan Murillo Aug 7

    Por eso, papelitos hablan, a buscar todos los permisos por escrito, para evitar luego la rabia. Y el autor del libro ni siquiera pudo aprovechar la controversia porque nadie lo menciona.

  2. Guillermo B. Aug 7

    Exacto, hablan de la casa editorial, del problema, del fotógrafo, del atropello, la rabia, etc., pero nadie habla del libro; qué mal con el autor. Qué mal todo este asunto, más bien.

  3. Ronald Aug 8

    Juan, precisamente!
    Guillermo, estoy de acuerdo contigo, qué mal todo este asunto!
    Bien, ahora, a pasear mi perro!
    Saludos ;)

  4. jeanfer Aug 16

    Me uno al perro y haría con él un dúo de ladridos por exigir compensación por usar su imagen sin solicitar la huela de su pata en algún documento oficial.

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