La literatura nazi en América (1996) de Roberto Bolaño, por medio de recuentos ficticios que mezclan el cuento, la reseña, la biografía, la crónica, ofrece una visión de una tendencia literaria falsa (pero verosímil, demasiada cercana a otras tendencias reales).
Se trata de una serie de hagiografías inversas, distorsionadas, cuyos protagonistas no son santos sino que lo contrario, una galería de personajes perversos, criminales, estrafalarios o dementes.
Los Mendiluce, una familia terrateniente que publica libros y revistas literarias, que admiran Europa y, particularmente, a Hitler. Zubieta, autor de la novela “Cruz de hierro” que se une al SS. Los intelectuales anti-ilustrados, los poetas malditos (que, como cuerpos sin lugar en la fiesta, son conservadores y permanecen ignorados), las feministas católicas, los sudamericanos de padres europeos, los norteamericanos fundadores de sectas milenaristas y demás personajes transgresivos y perturbadores [incluyendo a Gustavo Borda, un guatemalteco:
“su vida fue… un rosario de humillaciones que supo llevar con la entereza de una fiera herida” (p.118)].
Destacan, por supuesto, los dos últimos relatos “Los fabulosos hermanos Schiaffiano”, Italo y Argentino Schiaffiano, en cuya vida “sólo hubo dos pasiones: el fútbol y la literatura” (p. 167), fanáticos del Boca Juniors, y Ramírez Hoffman, el infame”, más prequel una versión condensada de “Estrella distante”.
El verdadero desafío de estos relatos está en la reflexión que provoca para la tendencia hegemónica de la literatura latinoamericana, tan cercana a ciertos fundamentalismos que permanecen sin ser cuestionados y revisados debidamente. En América Latina, como es ampliamente conocido, el criollismo, o el nacionalismo criollo, como quieran llamarle, incluso llegó a proponer la eugenesia o, peor aún, en algunos casos intentó llevarla a cabo.
Si bien podría decirse que “La literatura nazi en América” plantea una anti-historia de la literatura criolla, también puede argumentarse que más bien revela una historia que anida en las sombras de la verdad oficial; i.e. cierto snobismo esteticista, presente aún en la literatura contemporánea, sublima el impulso excluyente (racista y/o clasista) del bloque en el poder.
Los dejo con una cita extraída de “Visión, Ciencia-ficción”:
“sus historias transcurren en un presente distorsionado en donde nada es lo que aparenta ser o bien en un futuro lejano de ciudades abandonadas y en ruinas, de paisajes silenciosos e inquietantes similares en muchos aspectos a los del Medio Oeste americano. Sus argumentos abundan en héroes predestinados, científicos locos, clanes o tribus escondidas que en determinado momento deben emerger y luchar contra otras tribus escondidas” (p.112).
Bolaño, Roberto. La literatura nazi en América. Barcelona: Seix Barral, 1996. 237 p.









2 Comentarios
Acabo de terminar “Soldados de Salamina” y un protagonista es Bolaño; he oido mucho de él pero no he leído mas que algo pequeño en el Acordeon hace años, solo me pagan y voy por este, se mira interesante.
Saludos,,
Gracias Cristián por el comentario y la recomendación. Me pasa lo mismo que vos pero al revés: tendré que leer Soldados… Saludos,