Monsieur Pain (1999) de Roberto Bolaño es una novela enigmática acerca de un médico mesmerista que puede ofrecer la última esperanza a un poeta agonizante.
Ubicada en París en 1938 [“En cualquier caso los que luchan en el frente son los pobres y los que padecen en la retaguardia, también” (p. 84)], Monsieur Pain retorna a la tendencia alegórica que experimentó en La literatura nazi en América, al dominio más alusivo que literal en que situó la mayor parte de su obra.
Monseiur Pain, un médico seguidor de Mesmer quien “consideraba que en la raíz de casi todas las enfermedades se hallaba un desarreglo nervioso” (p.88), es contactado por Madame Reynaud para que asista a Monseiur Vallejo, quien agoniza. Al aceptar, en noches errantes de bohemia, Monseiur Pain es acechado por los heraldos negros, intrigas, amenazas, fuerzas extrañas y situaciones riesgosas: “tengo la impresión de que lo estoy perdiendo todo” (p. 110).
La escena del garito semi-clandestino en un callejón por Montmarte es uno de mis favoritas de la obra de Bolaño, semejante a un pasaje de “En plena bohemia”, esa excelente novela auto-biográfica del magnífico Enrique Gómez Carrillo.
Considero que, comparando la obra de Bolaño con la de Pynchon, Monsieur Pain es el “The Crying of Lot 49” mientras que “Los detectives salvajes” es Gravity’s Rainbow. Talvez no sea una comparación en una dimensión completamente apropiada, pero acaso sirva para guiar a más de algún lector interesado en la relación entre la obra de estos dos autores.
“No nos gustan los surrealistas ni el uniforme de soldado. Y tarde o temprano cualquiera de estas fuerzas nos echaría el guante” (p.74).
Bolaño, Roberto. Monsieur Pain. Barcelona: Anagrama, 1999. 171 p.









3 Comentarios
Esta novela no la he leído, pero me llama la atención (y me escalofría) ver la referencia a Pynchon. Es un hecho que Bolaño tomó muchos elementos pynchonianos (donde realmente los he visto es en los Detectives…), pero habría que ver si no le queda grande al chileno el traje del estadounidense; entiendo, sin embargo, que se trata de un camino que proponés, y así lo aceptaría.
Saludos.
Guillermo, no temas. Pynchon es una referencia, un punto de comparación, nada más. Sin embargo, existen similitudes entre estas cuatro obras, considerando que Bolaño hizo una suerte de traducción/adaptación de Pynchon al español, un poco lo que intentó hacer Paz Soldán en sus más recientes novelas con la obra de Don DeLillo. Aparte, sorprende la recepción del público y de la crítica estadounidense de la obra de Bolaño. Desde Isabel Allende (del público) y García Márquez (de cierta crítica) ningún otro escritor latino había logrado este éxito, esta atención, por una u otra razón. Pero la búsqueda continúa… Eso sí, a ambos les queda muy grande el traje de Borges
que desafortunadas son las comparaciones de tallas de trajes entre escritores. Pensé que Ronald se salvaba, pero al final dijo algo que se acerca más a su gusto personal que a una interpretación literaria seria. No creo que ni Allende ni GGM hayan sido los últimos escritores latinoamericanos bien leídos en el mundo anglosajón. De hecho creo que GM fue pésimamente leído en los EUU y a Isabel Allende, por más que se desee, no se la puede leer bien, ni allí ni en ningún lado. Creo que decir que Pynchon es una referencia esun acierto, pero que referencista más grande que Borges??? la literatura es eso.