Los adoradores de la muerte de Mario Monteforte Toledo October 29
La novela “Los adoradores de la muerte” (2001) de Monteforte Toledo (1911-2003) imagina el establecimiento de una comunidad consagrada a la muerte. A diferencia de la mayoría de las novelas de Monteforte, esta vez los personajes principales no son latinoamericanos sino anglosajones.
Johnson, el profeta de esta secta, recorre el continente reclutando adeptos entre seres marginales o exóticos para guiarlos, a través del océano, a lo más recóndito de la selva sudamericana, en el sitio en donde alguna vez estuvo ubicado Eldorado. Basada laxamente en el extraño culto que estableció Jim Jones en Guyana a finales de los setenta, la novela le sirve a Monteforte para reflexionar sobre la inminente llegada de la muerte.
Los personajes no logran trascender cierto esquematismo reduccionista, como los shuar o el afroamericano Tim que quedan reducidos a los prejuicios más simplistas. La trama no ofrece mayores complicaciones (lineal con pocas analepsis) y su desenlace es un tanto brusco o forzado. Si no fuera por un dato extra-literario, que el autor tuviera cerca de noventa años al escribirla, esta novela no merecería mayor atención. No obstante, es curioso notar que en Anaité (1948) la primera novela de Monteforte y ésta, la última, los personajes intentan escapar de la civilización al internarse en la selva.
Sin embargo, lo memorable de esta obra son algunas de las reflexiones que contiene y suscita. Por ejemplo, la contradicción que implica el nacimiento de la hija del profeta de la muerte o el hecho de emprender su escritura sabiendo que la muerte puede llegar antes de concluirla.
“¿Y usted sabe por qué nos defraudaron? Porque todos están obsesionados por vivir. Depender de la vida es la peor forma de la esclavitud. Porque la vida no nos pertenece, y menos la gana de vivir. Lo único nuestro, de cada uno, es su propia muerte” (p. 62)
Monteforte Toledo, Mario. Los adoradores de la muerte. Guatemala: Editorial Piedra Santa, 2009. 152 p.

