Una cabaña en Atitlán – C16 December 30
Durmió poco. Se marchó aún de madrugada. Manejó medio dormido hasta la altura de Chupol. En una de las curvas, se sintió despertar. “Qué raro es todo esto”, pensó despabilándose. Se detuvo a la altura del kilómetro 90. Desayunó entretenido en la lectura de las noticias, que le parecieron de acontecimientos suscitados en otros países, en un tiempo remoto.
Tras leer la entrevista con uno de los quince candidatos presidenciales, un oportunista que prometía cambiar “la fisonomía del país”, Marco observó a las muchachas indígenas que trabajaban ahí, atendiendo las mesas y cuidando de la pequeña huerta del restaurante. Le gustó la sonrisa de la más joven de ellas. Qué linda y simpática era la fisonomía de aquella muchacha, vestida con su tradicional traje y sus zapatillas de plástico. De ninguna manera cambiarla; en todo caso, apreciarla.
Entró a la capital a eso de las diez de la mañana mientras escuchaba “Gotas frías”, esa canción de La Gran Calabaza que tanto le gustaba: Es diferente vivir entre la gente que ves, pero no sentís/ No es accidente, esconderse a veces duele, ya me ha pasado a mí. (more…)











