Una cabaña en Atitlán – C2

ciudad guatemala Una cabaña en Atitlán   C2Marco salió de la agencia a media mañana, sin despedirse. No tenía por qué hacerlo. No se mudaba al otro extremo del mundo. Sólo a una distancia suficiente para pensar que se trataba de un área remota, situada en un período histórico anterior a la modernidad. Además, sus compañeros de trabajo planificaban una fiesta de despedida en su honor.

Los rumores sobre su partida se esparcieron con normalidad. Algunos retrataban la fuga como el preludio de un suicidio, una homosexualidad reprimida o a un romance con una gringa millonaria pero anciana. Imposible contrarrestar el vendaval de chismes, en particular porque la mayoría se deleitaba especulando con la vida ajena, un aderezo a los sinsabores cotidianos. Para los compañeros, que estuviera agotado no era razón suficiente. Siempre había algo más. Algo. No importaba qué.

Marco se llevó las fotos, los libros y una pequeña bolsa con afectos personales. Su huella en la agencia se reducía a eso. De la casa, un par de maletas con ropa, libros, música y la computadora portátil. No necesitaba más.

Por comodidad o indolencia, aún vivía con sus padres, en una casa con jardín y árboles frutales, en el barrio de Ciudad Vieja. El abuelo paterno la estableció en un campo en las afueras. Con el crecimiento de la ciudad, los baldíos se convirtieron en residencias, comercios, restaurantes y hasta en el campus de la universidad más prestigiosa del país. Buscaba emanciparse. Ocupaba la habitación del fondo, frente a la pileta, donde sus abuelos guardaron enseres y cachivaches. Pero no gozaba como soltero. Vivía pendiente de regresar temprano o de avisar si pernoctaba en otro lado, tras lo cual siempre se sentía culpable. Esa situación le resultaba incómoda, forzada, sin alternativa.

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Una cabaña en Atitlán – C1

lago atitlan Una cabaña en Atitlán   C1

Marco descubrió “un pequeño paraíso privado” en un apacible remanso del Lago de Atitlán. (Pensaba que sería el lugar ideal para dedicarse a escribir, su anhelo secreto). El lunes en la reunión de la agencia de publicidad lo anunció como si se tratara del mítico reino de El Dorado o la Fuente de la Eterna Juventud y no una simple granja con una cabaña de madera. Por eso presentó su renuncia irrevocable.

A sus compañeros, café en mano, no les tomó por sorpresa. Siempre hablaba de romper las ataduras y lanzarse a vivir al natural. Mientras desarrollaba el concepto de “aventura” en los anuncios, Marco discurría sobre posibles viajes por Europa, India, Asia, aunque fuera Sudamérica. Añoraba dedicarse al nomadismo, vagando sin rumbo, escribiendo, entregado a “los placeres que las demás culturas nos ofrecen”. Los amigos hasta le daban cuerda. Los relajaba escuchar las ensoñaciones de un creativo yuppie con inclinaciones hippies. El apego por aquel ideal romántico los divertía.

Pero ninguno le creía aquellas historias de evasión, oscilando entre la aventura nómada y el aislamiento ermitaño. Lo tomaban como una aspiración bohemia que se confiesa, bajo los efectos de las copas, para compensar la irremediable frustración diaria, los pagos a fin de mes, los líos con las mujeres. No eran mentiras ni exageraciones sino un desahogo, un anhelo imposible, como algunos hablan de acostarse con Shakira o Scarlett Johansson.

Esta vez Marco… ¡realmente había perdido un tornillo! Un silencio pegajoso se expandió por la sala de juntas mientras asimilaban la absurda deserción de su forma de vida. Según ellos, los publicistas y los mercadólogos son los pioneros de la modernidad, pues promueven la libertad, las oportunidades, la renovación y el consumo. Combaten por obtener, consolidar y ampliar segmentos, franjas, posiciones, shares.

El mercado es un campo sensual, que estimula los sentidos por múltiples pulsiones eróticas. El intercambio motivado por las más intensas emociones conforma las relaciones establecidas por capricho o necesidad, entre los caprichos de la demanda y las limitaciones de la oferta (la deprimente paradoja humana: los deseos son infinitos; los recursos para satisfacerlos, no). La naturaleza les sirve para relajarse, descansar y usarla mil veces como ideal. Al afirmar la utopía primitivista, le asestaba un golpe (¿contundente?, ¿inútil?) al ethos de sus amigos. Leer más »

Guatemalan Journey by Stephen Connely Benz

guatemalan journey Guatemalan Journey by Stephen Connely BenzGuatemalan Journey (1996) by Stephen Connely Benz, based on his experiences in the country as a Fulbright Scholar from 1988 to 1990, provides a relentless accurate view of Guatemala. Divided in two almost equal halves, “Guatemala City” and “Roads and Texts”, part narrative, part essay, this intense travel journal by Benz is able to capture the complete ironic predicament of a country that lives in a permanent effort to evade its reality.

As an outsider wandering through the beauty, the mystery and the misery of Guatemala, Benz provides an independent view, at times sarcastic, angry or even sad, but always precise and honest. His writing is not a simplistic, one-dimensional rant but a complex, well thought-out reflection, usually offering a historical perspective on conflictive or divisive issues. At looking at (or better yet, examining) Guatemala, Benz is also looking at his own country, and the paradoxical relationship between the two.

Even if I doubt that some of the situations happened exactly as described, such as the conversation about Menchu or over Election Night at the American Club, they were certainly possible, since we’ve all heard about or lived through similar situations. Some of his findings are hard to face but facing reality has never been easy. Leer más »

Los adoradores de la muerte de Mario Monteforte Toledo

los adoradores de la muerte 224x300 Los adoradores de la muerte de Mario Monteforte ToledoLa novela “Los adoradores de la muerte” (2001) de Monteforte Toledo (1911-2003) imagina el establecimiento de una comunidad consagrada a la muerte. A diferencia de la mayoría de las novelas de Monteforte, esta vez los personajes principales no son latinoamericanos sino anglosajones.

Johnson, el profeta de esta secta, recorre el continente reclutando adeptos entre seres marginales o exóticos para guiarlos, a través del océano, a lo más recóndito de la selva sudamericana, en el sitio en donde alguna vez estuvo ubicado Eldorado. Basada laxamente en el extraño culto que estableció Jim Jones en Guyana a finales de los setenta, la novela le sirve a Monteforte para reflexionar sobre la inminente llegada de la muerte.

Los personajes no logran trascender cierto esquematismo reduccionista, como los shuar o el afroamericano Tim que quedan reducidos a los prejuicios más simplistas. La trama no ofrece mayores complicaciones (lineal con pocas analepsis) y su desenlace es un tanto brusco o forzado. Si no fuera por un dato extra-literario, que el autor tuviera cerca de noventa años al escribirla, esta novela no merecería mayor atención. Leer más »

Unas vísperas muy largas de Mario Monteforte Toledo

unas visperas muy largas 181x300 Unas vísperas muy largas de Mario Monteforte ToledoUnas vísperas muy largas (1996) de Monteforte es otra novela basada, como “Donde acaban los caminos” y “Los desencontrados”, en la posibilidad de que el amor triunfe sobre las barreras que distancian a dos personas de distinta procedencia generacional. Esta es la novela más lírica, más internacional y acaso la de mayor madurez narrativa de Monteforte.

Unas vísperas muy largas” se centra en los problemas sentimentales que enfrentan el abogado mexicano Guillermo Aguirre, de 68 años, y la “Jíbara”, ingeniera sudamericana y consultora para una transnacional, quien en la página 20 de la novela tiene 33 y en la página 161 tiene 36 (aunque en el tiempo de la novela no parecen haber transcurrido más que algunos meses).

Aguirre convence a su amante a deambular por Europa para vivir su aventura a plenitud. Sin embargo, mientras exploran Europa, los desencuentros se agudizan a partir de las diferentes visiones que cada quien tiene sobre el mundo, la vida y la relación misma. El viaje, por supuesto, termina en separación (provisional). Cuando Aguirre retorna a México se divorcia de Yolanda, un mujer de linaje y posición social; dicho acto lo acerca a su hija, a quien simplemente denomina “Ardilla” y lo distancia de su hijo, a quien llama “Beduino”. Leer más »

Los desencontrados de Mario Monteforte Toledo

los desencontrados montefor 202x300 Los desencontrados de Mario Monteforte ToledoLos desencontrados (1976) de Monteforte es una novela basada, como “Donde acaban los caminos”, en la posibilidad de que el amor triunfe sobre las barreras culturales que distancian a dos personas de procedencia étnica distinta.

Este relato se centra en los problemas conyugales  que enfrentan el ingeniero mexicano Roberto Ortega y la estadounidense Peggy al mudarse hacia el DF, después de haberse conocido mientras estudiaban en la universidad en Estados Unidos.

El choque cultural se despliega en múltiples niveles (desde la vida familiar hasta la laboral) pero en un solo sentido: el conservadurismo latinoamericano que asedia la modernidad representada, en este caso, por la mujer norteamericana. El abordaje de la novela es ambiguo en tanto critica tanto la modernidad extranjera (frívola, impostada) como el provincialismo local (sofocado por los prejuicios). De hecho, en el rechazo de doña Rosario hacia Peggy (en la escena del centro del DF) existe un sustrato que intenta resaltar cierto fundamentalismo sobre lo que constituye la cultura latinoamericana. Leer más »

Llegaron del mar de Mario Monteforte Toledo

llegaron del mar monteforte 225x300 Llegaron del mar de Mario Monteforte ToledoLlegaron del mar (1966) de Monteforte Toledo explora los efectos que implicó para la Casa de Ixcayá, también llamado Siete Cañas, que su pueblo perdiera la Guerra Florida ante el imperio de los Tucur en las vísperas del arribo europeo a América (“Llegaron del mar. Pronto estarán aquí. En una mano traen la cruz y en la otra la espada. La cruz es de madera; la espada, de metal”, p. 151).

El patriarca Siete Cañas, casado con Antes, una mujer mayor, y Ala, una joven, es padre de Jaguar de Montaña, Flecha de Cumbre, los gemelos cerbataneros y la doncella Corazón Pequeño. Ixcayá es un noble influyente, miembro del Consejo del pueblo, enfrentado con Frente Alta Tizquín, un comerciante arribista, quien procura aliarse a los Tucur, los vencedores, para afianzar su poder en el Consejo.

La novela despliega un interesante juego inter-textual con el Popol Vuh y el Rabinal Achí, notablemente en las historias de los cerbataneros y el guerrero Jaguar de Montaña, empleando el lenguaje de las traducciones al español realizadas por personas como Adrián Recinos. Leer más »

Una manera de morir de Monteforte Toledo

“Pero… ¿qué harás por los demás?, le preguntó. El muchacho se rascó la cabeza y dijo sonriendo: ‘No sé. Acompañarlos; comprenderlos, tal vez. Yo soy uno de ellos’. No cabía duda: pertenecía al mundo verídico de los que trabajan y confían, de los que se salvan por lo mucho que perdonan”.  Monteforte Toledo

una manera de morir montefo 201x300 Una manera de morir de Monteforte ToledoDentro del complejo entramado que presupone el logrado arte de novelar que se le adjudican al guatemalteco Mario Monteforte Toledo (1911-2003), persevera una rasgo que subsiste inexplorado por la crítica: un dolido erotismo y su posible significación dentro del archivo establecido de la época.

Una lectura de sus novelas, desde la óptica que posibilita la teoría post-estructuralista, permite constatar que varias de éstas se van configurando en la medida en que narran la imposibilidad de armonizar una relación amorosa, cuyo rastro lo constituye la tinta derramada como expiación y exorcismo de la fisura inevitable sobre la que se intenta acoplarse.

Es el fracaso del establecimiento de la metáfora corpórea, como posibilidad de superar las diferencias que pretenden armonizarse en dicha cópula, la constante en la obra narrativa Monteforteana: desde la huída de Jorge hacia la selva a partir del despecho de su pretendida en Anaité (1946); la fallida relación entre Pedro Matzar y Margarita Castellanos en Entre la piedra y la cruz (1948), imposibilidad que se revierte entre Raúl Zamora y María Zahil en Donde acaban los caminos (1953); o bien, la unión frustrada entre un latinoamericano y una gringa en Los desencontrados (1976) o el de un señor entrado en años y una joven en Unas vísperas muy largas (1996). Leer más »

Donde acaban los caminos de Mario Monteforte Toledo

donde acaban los caminos monteforte Donde acaban los caminos de Mario Monteforte ToledoLa novela “Donde acaban los caminos” (1952) de Mario Monteforte Toledo trata sobre el intento que realiza el médico Raúl Zamora por fugarse de la vida moderna al trasladarse a provincia y al enamorarse de María Xahil, una indígena adolescente.

Como la fuga de Jorge hacia la selva en “Anaité” (1948), esta fuga emprendida por Zamora implica un acto de rebeldía contra las convenciones y valores conservadores de la alta sociedad citadina, a la cual pertenece el protagonista (y el enfoque del relato). Sin embargo, dicha rebeldía no se convierte en un estilo de vida distinto, una búsqueda radical por una alternativa, sino tan sólo deviene en un amague.

Si bien las descripciones del mundo de la provincia son precisas (“la provincia es una enemiga heredada, cotidiana, que se vuelve más cruel a medida que aumenta nuestra lucha para salvarnos de sus garras”, p. 187), la caracterización de los personajes es, de nuevo, esquemática: el cura del pueblo, el brujo indígena, el indígena honesto que se vuelve amigo del doctor, el militar que obra como la autoridad local, la buena familia del poblado. Raúl Zamora es retratado, por momentos, como un extranjero (a lo Camus) sólo que en su propia patria; su distanciamiento de la sociedad, sin embargo, bordea la misantropía más que la soledad. Leer más »

Entre la piedra y la cruz de Mario Monteforte Toledo

entre la piedra la cruz monteforte 225x300 Entre la piedra y la cruz de Mario Monteforte ToledoLa novela “Entre la piedra y la cruz” (1948) de Mario Monteforte Toledo traza la vida de Pedro Matzar desde su nacimiento hasta su “emancipación”, pasando por las ilusiones de juventud y el desengaño de la adultez. El tono descriptivo y el desarrollo teleológico de la estructura parecieran acercarse a la escuela social realista, que fundamentó el indigenismo latinoamericano de a mediados de siglo (el indigenismo entendido como el esfuerzo institucional para “incorporar” al indígena al mundo occidental).

De hecho, la novela “Entre la piedra y la cruz” sirve para ilustrar un supuesto caso de asimilación de un indígena a la modernidad, realizado obviamente desde la visión hegemónica. Acaso por lo anterior, algunos críticos la han encontrado no sólo como una gran novela guatemalteca sino como un momento cumbre en la actividad cultural del gobierno revolucionario, cuya política étnica era el indigenismo (es decir, la asimilación). En términos postcoloniales se puede afirmar que se trata de una ficción que devela un anhelo criollo y, en términos prácticos, que describe una situación humana que sucede, nos guste o no, con frecuencia.

El desarrollo del conflicto en “Entre la piedra y la cruz” es algo esquemático: Cutuc, indígena adinerado, abusa de Matzar,  indígena pobre; don José Escobar, el latifundista criollo y tradicional, es mejor que don Hermán, el latifundista alemán-eurocentrista; Teófilo Castellanos, el ladino comerciante de la ciudad es bueno mientras que Tacho Zeledón, el ladino comerciante en el área rural se aprovecha de los campesinos y demás, pero dicha dicotomía no deja de ser funcional y tener algo de verdad. Leer más »